Voladores De Papantla / Tajin / Piramides De Veracruz, Totonacas y toltecas, Olmecas y Huastecos entre otros pueblos, habitaron la región y en todo el territorio se encuentran las huellas de sus civilizaciones. Los centros arqueológicos de El Tajín, Cempoala, Quiahuiztlán, con antiguos enclaves de la civilización totonaca en donde las piezas arqueológicas halladas en la zona, ponen en evidencia la diversidad de sus manifestaciones culturales. Los Olmeca, la principal y más antigua civilización mesoamericana, habitaron San Lorenzo de Tenochtitlán en donde se exhiben numerosas piezas arqueológicas, Mexicas y Huastecos hicieron de Teayo un centro religioso y ceremonial, tal cual lo atestigua la pirámide central del pueblo.
Veracruz
Voladores De Papantla / Tajin / Piramides De Veracruz, Totonacas y toltecas, Olmecas y Huastecos entre otros pueblos, habitaron la región y en todo el territorio se encuentran las huellas de sus civilizaciones. Los centros arqueológicos de El Tajín, Cempoala, Quiahuiztlán, con antiguos enclaves de la civilización totonaca en donde las piezas arqueológicas halladas en la zona, ponen en evidencia la diversidad de sus manifestaciones culturales. Los Olmeca, la principal y más antigua civilización mesoamericana, habitaron San Lorenzo de Tenochtitlán en donde se exhiben numerosas piezas arqueológicas, Mexicas y Huastecos hicieron de Teayo un centro religioso y ceremonial, tal cual lo atestigua la pirámide central del pueblo.
San Luis Potosí
En la ciudad de San Luis Potosí se aprecia el Arte Santuario: cristos de caoba; Talabartería; huaraches miniatura; textiles, cobijas de lana, juguetería, muñecas huastecas y carritos de madera; lapidaría; broqueles, dijes y anillos.
Michoacan
Hoy podemos admirar grandes y suntuosos edificios civiles y religiosos de magnífica arquitectura, tanto en Morelia como en distintos rumbos del estado. El sincretismo en el que confluyeron la cultura purépecha, evocadora de su origen prehispánico, y la cultura española de raigambre europea, dio paso a una diversidad cultural en donde destaca con gran mérito el arte popular de Michoacán.
En el último tercio del siglo XVIII y en los albores del XIX, se prefiguraron importantes “procesos de resistencia o de cambio”, hasta hacerse palpables los “actos de rechazo que pusieron fin a la dominación española”, entre 1810 y 1821, abriendo un camino lleno de contradicciones y de penalidades que condujo finalmente a Michoacán y al resto del país a la vida nacional (5). No debemos dejar de mencionar que los michoacanos tuvieron un papel relevante en la configuración del proceso independentista. Michoacán fue el centro de la Independencia mexicana.
La rebelión independentista de Miguel Hidalgo y Costilla, y su continuación por parte del “Siervo de la Nación”, arrastró como un solo hombre a miles que se hicieron eco del pensamiento de sus libertadores, que quedó plasmado magistralmente en la Constitución de Apatzingán, jurada solemnemente el 22 de octubre de 1814, e inspirada en los “Sentimientos de la Nación” de José María Morelos, y también en las constituciones hechas por los revolucionarios franceses y en la Constitución de Cádiz de 1812.
El espíritu de dicha Carta Magna fue del tenor siguiente: “La soberanía reside originariamente en el pueblo y es por su naturaleza imprescriptible e inajenable”. Hidalgo, Morelos, y otros tantos independentistas no vivieron para ver consumada la Independencia el 27 de septiembre de 1821, lograda mediante el Plan de Iguala, orquestado por Agustín de Iturbide, criollo vallisoletano, y con el concurso de los viejos insurgentes a cuya cabeza estaba el valiente Vicente Guerrero.
Guanajuato
Caminar en Guanajuato es un placer, en el recorrido de sus calles, percibimos la ciudad a un tiempo desde todos sus ángulos. Gracias a las bondades de la minería su arquitectura es exhuberante. En esta ciudad dejaron huella, infinidad de artistas y artesanos para sublimarse en ejemplos que la convierten hoy en un de los tesoros más preciados.
La ciudad de Guanajuato debe su fundación a los Reales de Minas del siglo XVI, que más tarde en el siglo XVIII, la convirtieron en el centro minero más importante de la Nueva España. En razón de su belleza y trayectoria histórica fue declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad; se localiza a veinte minutos del Aeropuerto Internacional del Bajio (BJX) y a tres horas de la Ciudad de México o Guadalajara. Asentada en una cañada, su traza irregular obedece a los cerros que la rodean. Sus edificaciones neoclásicas abren espacios a plazas y templos barrocos. Un antiguo río subterráneo ahora calle, atraviesa entre bóvedas y arcos a la ciudad, integrado al espacio vial los valores arquitectónicos de una "ciudad escondida" que se abre a la vista con el atractivo de ser única en el mundo. En el mismo sentido, la mirada se deleita con el trazo caprichoso de sus callejones.
La Alhóndiga de Granaditas recinto donde se libró la primera batalla por la Independencia, abre ahora sus puertas al visitante como Museo Regional de Historia. A caminar y admirar llama su céntrica Plaza de la Paz donde se aprecian numerosas fachadas de soberbios edificios. La componen la Basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato, el Palacio de Gobierno Municipal, la Casa del Conde Rul , el Palacio Legislativo. Constituye un punto de los más antiguos de la ciudad.
Procedido por bellísimos balcones, a unos pasos de la Plaza de la Paz se descubre el sitio más visitado de la ciudad: el Jardín de la Unión. En este punto de reunión de la gente local y del visitante para admirar el magnífico cielo de Guanajuato, distinguir el monumento al Pípila sobre el Cerro de San Miguel y, ya instalados en la terraza de alguno de los típicos cafés y restaurantes, apreciar, entre el bullicio de la gente y el canto de las Estudiantinas enlistándose para recorrer los callejones con su alegre música, el conjunto monumental del Teatro Juárez y el Templo barroco de San Diego de Alcalá son dignos de admirar. En la periferia del casco de la ciudad, la Hacienda de San Gabriel de Barrera y el Mineral de Valenciana son testimonios de la legendaria abundancia de plata guanajuatense. Antiguos objetos de arte, magníficos retablos dorados y el majestuoso Templo de San Cayetano (Valenciana) certifican la impresionante riqueza extraída de sus minas en el siglo XVIII.
Taxco
Querétaro
Querétaro fue fundada en el año de 1531, convirtiéndose en poco tiempo en la tercera cuidad virreinal de la Nueva España en el siglo XVIII.
Tlaxcala
Diminuta en su extensión pero enorme por sus atributos. Tlaxcala es la capital del estado del mismo nombre, por cierto el más pequeño de la República Mexicana.
Se trata de una ciudad en la que a cada paso se percibe el cuidado, tanto de sus autoridades como de sus habitantes, por conservar la armonía del entorno: calles impecables, relucientes monumentos coloniales y una atmósfera de luminosa tranquilidad provinciana.
Tlaxcala es considerada cuna de la nación y el Mestizaje debido al cúmulo histórico y cultural que desde la época colonial se plasmó en sus más preciadas edificaciones como es el Centro histórico de la ciudad, la Basílica y Santuario de nuestra señora de Ocotán.
Tlaxcala además es un centro arqueológico por excelencia, ahí es dónde se asentaron los antepasados más antiguos de México; De tal manera que en Tlaxcala convergen dos épocas de México: Prehispánica y Colonial.
Muchas razones más existen para conocer Tlaxcala, déjate atrapar por su magia y forma parte de las tradiciones que definen la identidad de los mexicanos.
Al estar en Tlaxcala podrás saborear deliciosos platillos, celebrar la fiesta brava, refrescarte en algún balneario o recorrer los alrededores que son un mosaico ecológico y místico que por su incomparable belleza te dejaran asombrado y harán una experiencia única tu estancia en este lugar.
Bajo un cielo azul intenso, Tlaxcala, la primera ciudad del interior de Nueva España (fundada entre 1522 y 1525) es un remanso de paz que nos lleva de la mano hasta el siglo xvi, cuando Bernal Díaz del Castillo escribía: “Tlaxcala es grande y hermosa y en ella viven los nobles que vinieron de España a la conquista de México”
San Cristóbal de las Casas
San Cristóbal de Las Casas es una de las ciudades coloniales más bellas de México. Por sus adoquinadas y apacibles calles flanqueadas por casas de grandes alerones de teja roja, con patios llenos de flores, se descubren monumentos religiosos con influencia de arte virreinal mexicano y del centroamericano, lo que le da un peculiar carácter fronterizo.
Mérida
Guadalajara
Cuando fueron desalojadas las monjas de su convento en 1850, la finca llegó a manos del gobierno y adquirió la huerta del convento el señor Enrique Maxemín en el año de 1877 y comienza la edificación del terreno; se hizo una casa de traza colonial, la cual primero fue particular, después casa colectiva donde vivieron varias familias, luego un centro artesanal, le siguió ahora como casa de fiestas y eventos; hace varios años sirvió para albergar al Centro Regional de Occidente, el cual les rentaba la casa al Centro Regional al señor García de Alba. Pasó el tiempo y la casa quedó en completo abandonó por uno o dos años, hasta que el ayuntamiento de Guadalajara por medio de don Gabriel Covarrubias Ibarra adquirió la finca con vistas de construir un museo como regalo de cumpleaños para la ciudad que cumplía sus 450 años de vida.
La multitud se encaminaba con premura al oeste de la población, dejando a su derecha la Ermita de San Sebastián, para ir al encuentro de los oidores, alcaldes mayores que venían a instalar la Audiencia Real".
En el templo actual está una placa conmemorativa que dice:
"AQUÍ ESTUVO LA ERMITA DE SAN SEBASTIÁN MÁRTIR HASTA LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XVII EN QUE DIO PRINCIPIO LA CONSTRUCCIÓN ACTUAL",
Terminando el siglo pasado, se construyó la Casa de Ejercicios al costado oriente al templo, esta casa tenía dos departamentos, uno conocido como del Divino Salvador y el otro de San Felipe, tenía 16 celdas, refectorios y los servicios indispensables para las personas que hacían sus ejercicios espirituales por varios días. También se construyó un pequeño patio muy hermoso, circundado por una arquería barroca, la cual originalmente estuvo en el antiguo convento de Santa Mónica; esta arquería era popularmente conocida como "Patio de los Angeles", nombre que adquirió por una leyenda del siglo XVlll.
Después de muchas gestiones, esfuerzos y papeleos, el licenciado Alfonso de Alba quien fundó el Colegio de Jalisco, obtuvo el edificio para que ahí fuera la sede del colegio; lo restauró y respetó el bello Patio de los Angeles. Cuando las explosiones del 22 de abril de 1992 en el Sector Reforma, este patio se convirtió en uno de los albergues para los muchos damnificados. Por fortuna se ha revivido y conservado el viejo nombre de Patio de los Angeles, arcos y pilares de un viejo convento, que hoy contemplan la historia y la vida de la gente tapatía.
Zacatecas
Sus orígenes se remontan a un 8 de septiembre de 1546, cuando un reducido grupo de españoles, descubren ricos yacimientos minerales. La naciente población, en un principio fue conocida como "Minas de los Zacatecas".
Zacatecas, es una de la ciudades históricas mexicanas mejor preservadas; siendo además poseedora de una de las más bellas muestras del exuberante barroco novohispano.
Un paseo por el centro histórico te ofrecerá la contemplación de una obra de arte en cada edificio, pero sobre todo, te deslumbrará la inigualable belleza que ofrece la gran fachada de la Catedral.
San Miguel de Allende
San Miguel de Allende, joya de la colonia fundada en 1542, está localizado a una hora de Guanajuato.
Puebla
Los casi dos millones de habitantes que tiene ya Puebla no han desnaturalizado su perfil. Tampoco la llegada de la factoría Volkswagen, para sustituir parcialmente sus fuentes de empleo textil y artesana. Ni los megacentros comerciales instalados por su extrarradio, en tanto se rehabilitaba turísticamente su centro histórico. Y, para comprobarlo, hay que remontar luego la calle comercial de San Martín, rumbo a la Iglesia de Sto. Domingo, con desviaciones al pasaje comercial del Ayuntamiento, la plaza Victoria o la plazuela de los Sapos, rastrillo en torno al cual se conservan las tres alturas con patio de la tradicional casa poblana. Buena muestra de ello son la espléndida biblioteca palafoxiana, así como el Edificio Arronte, hoy vicerrectorado universitario.
Mayor armonía entre paisaje y paisanaje seculares se observa, incluso, en el barrio del Alto, su primitivo asentamiento. Una zona colorista, al otro lado del río San Francisco, hoy desviado, con su Teatro Principal dieciochesco abriendo telones a la arquitectura añeja, su mercado Parián, más templos barrocos y casonas, a discreción. Es más, hasta en su prolongación, hacia el bulevar Héroes del 5 de Mayo, remozado de diseño vanguardista, se conservan la magia y maquillaje iniciales de Puebla.
Los españoles fundaron Puebla como la Ciudad de los Ángeles, en 1531, anticipando el callejero cuadrangular que luego haría famoso Manhattan... No es de extrañar, pues, que, a día de hoy, sus calles se ordenen según la orientación cardinal y respondan a numeraciones más que a nombres. En el número 1 de la 2 Norte, por ejemplo, se halla la casa de los Muñecos, hoy museo de la Universidad, dejando ver una fachada de azulejos esmaltados, prototípica de Puebla. Y, poco más allá, se erige la iglesia de los jesuitas, verdadero pastel de nata, en piedra labrada. Una iglesia en cuyo dispensario adquieren los indios agua bendita contra todo mal diabólico, no lejos de donde merodean los chicos de la última moda siniestro-dark: negro riguroso en la ropa, perilla y cruces invertidas... Una tribu urbana, que allí, la que dicen ciudad más segura de México, rivaliza estéticamente con rancheros, cholas (rapper-graffiteros), tigres de pantalón bombacho, pijo-fresa, skatos y rollers-patinadores, nacos nuevos ricos y étnicos danzantes.
Siglos atrás, también compitieron las construcciones de distintas órdenes eclesiásticas, cuando el arte de la Contrarreforma colonizó el Nuevo Mundo. Y, tal vez por ello, Puebla cuenta con no pocas iglesias tan vistosas como desproporcionadas. Es el caso de Sta. María de Tonantzintla, rica en estucos barroco-indigenistas, donde no faltan figuras angelicales en cada uno de sus rincones. Y la de San Francisco Acatepec, que exhibe una impresionante fachada de cerámica. Tlaxcala aporta su churrigueresca ermita de Ocotlán y un magnífico techo mudéjar, en su convento franciscano. Similar orden tiene fortaleza gótica en Huejotzingo.
Y la Historia se remonta más aún en Cacaxtla, merced a los frescos de su centro ceremonial prehispánico, recién descubierto. Claro que, para vestigios precolombinos, nada como Cholula, cuyos vecinos siguen llevando ofrendas a La Malincha, montaña con silueta femenina, que alegra su horizonte. En Cholula queda el palacete del extravagante astrólogo Diego Gaona (tiene 60 hijos y vive allí con 17 doncellas, águilas y coyotes), pero, además, la pirámide escalonada con mayor base del mundo. Un promontorio de actuales investigaciones arqueológicas, coronado por el Santuario de los Remedios. Desde el siglo XVI, supone allí la foto más impresionante de la comarca, con el volcán Popo, como telón de fondo, en días claros.
Hidalgo
Hidalgo es un territorio poblado por gente que se caracteriza principalmente por su alegría y hospitalidad. Cuenta con una diversidad enorme de bellezas naturales y un acervo histórico y cultural milenario.
El Fuerte
Aguascalientes
Turismo Colonial
Aguascalientes es considerado todo un tesoro colonial debido a los vestigios de su historia de más de cuatrocientos años.
Aguascalientes es uno de los Estados de la República Mexicana que ofrece al visitante grandes atractivos, tanto naturales como culturales. Su nombre simplemente lo debe a la abundancia de aguas termales existentes en la zona, que se combinan con el refrescante clima semiseco, cielo azul e inolvidables puestas de sol que se disfrutan casi todos los días del año.
Este territorio aún conserva vestigios de su historia de más de cuatrocientos años, por lo que es considerado todo un tesoro colonial. Es realmente un conjunto armónico conformado por lo antiguo y lo moderno que cautiva a todo aquel que lo visita.
Otros de sus rasgos son la amabilidad y hospitalidad de su gente que se enorgullece de su tierra y sus tradiciones. Es ideal para vacacionar todo el año y excelente en las dos últimas semanas del mes de abril o las primeras del mes de mayo, que es cuando se realiza la Feria Nacional de San Marcos.
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